MUNDO
El seísmo de 7,8 grados en la escala de Richter provocó también 10.000 heridos
“Compatriotas chinos, en un desastre de esta gravedad, necesitamos calma, confianza, coraje y una organización eficiente”. El desastre al que aludía el lunes el primer ministro chino, Wen Jiabao, es el terremoto de 7,8 grados registrado ayer en la provincia de Sichuan —en el suroeste del país—, que ha causado al menos 8.500 muertos y miles de heridos. A este drama se une el sufrimiento de centenares de víctimas que han quedado atrapadas en escuelas, fábricas y otros edificios derruidos.